Opinion del Libro: El Último Tango en Paris, Análisis y Resumen

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Esta obra fue escrita por Robert Alley, basada en el guión de la película de Bernardo Bertolucci: El Último Tango en París.

El libro presenta la inusual historia de Paul y Jeanne, quienes son los personajes principales de la trama. Paul un hombre cuarentón, de apariencia tosca pero, con un atractivo cautivante, de carácter arrogante y altivo, con una vida llena de circunstancias intensas al extremo.

Por otro lado, Jeanne una joven veinteañera, fresca como la brisa del amanecer, con ganas de vivir y con la apariencia de una Venus parisina.

Sus vidas se cruzan en una coincidente visita a un viejo edificio ubicado en París. Él agobiado por el reciente suicidio de su esposa Rosa y ella buscando el camino para acceder a una nueva vida en pareja con tu novio Tom.

Estos dos seres nunca se han visto, jamás han compartido nada pero, en el transcurrir del libro sus acciones introducirán al lector en una trama llena de soledad, pasión, aventuras, escape de la vida cotidiana y unión por ratos de dos almas que solamente tienen en común su soledad interior.

Encuentro de dos destinos

El relato inicia con el encuentro casual de los protagonistas en la calle, cuando sin saberlo más tarde ocurrirían acontecimientos que los enlazarían por completo.

Jeanne, aspirante a actriz visita un viejo edificio, interesada por un departamento que alquilan, su intención es comenzar a sentar las bases para una convivencia mutua con su novio Tom, un joven cineasta.

En cambio, Paul caballero norteamericano, con cierto tiempo de residencia en Francia también, tiene la intensión de rentar un departamento de un antiguo edificio. Casualmente, ambos coinciden en el mismo lugar interesados por la propiedad vacía y en mal estado.

Desde el principio, aunque apenas se habían visto unos minutos la conexión y la atracción fue mutua, es en ese sitio vacio como sus almas que, iniciaron un tórrido romance, con la condición que no se involucraran los nombres, las preguntas, sus vidas. También como pacto mantendrían en secreto sus encuentros.

En el desarrollo de la trama, ambos protagonistas se encontraban a diario para de alguna forma compartir su inconformidad por sus vidas, con el edulcorante de una pasión sin romanticismo, con matices maltratadores por parte de él y de sumisión por parte de ella.

Al principio de la relación, la inmadurez y la sumisión de Jeanne hicieron que ella tratara de descubrir su interior, sus viviencias y sus sueños con Paul. Él en cambio, se mostraba frío, desinteresado, mal humorado en ocasiones y cerrado a dar a conocer su vida, triste y marcada por una infancia de malos recuerdos, con dos padres alcohólicos.

Con el transcurrir de los días es Paul quien comienza a abrir sus recuerdos a una Jeanne ahora apática y desentendida de todo lo que expresaba aquel hombre que la doblaba en edad.

En los capítulos de la novela, fuera de los encuentros de los protagonistas, el autor enfoca sus vidas en la cotidianidad.

A un Paul, que hereda una vieja pensión por parte de su esposa muerta y a una Jeanne que está comprometida para casarse con un hombre sensible, que la ama pero, que ahora ya no le despierta los mismos sentimientos de antes y que a veces le provoca remordimiento traicionarlo con un desconocido.

Con el avance de los capítulos, Paul comienza a reflexionar sobre una vida con Jeanne, su dolor por la traición de su esposa con otro hombre y su inesperado suicidio fueron ablandando su alma endurecida por los sufrimientos.

Sin embargo, la confundida Jeanne acepta casarse con su novio Tom, e iniciar una vida, alejada de la traición con un amante furtivo, que la somete a maltratos sadomasoquistas pero, que en el fondo ella no aceptaba que le hacía daño sino, que la protegía y le permitía tener unos momentos fuera de la rutina sofocante de su vida.

Un final inesperado

El final de la novela fue inesperado porque, cuando Paul se da cuenta que su pasión enfermiza se convirtió en amor, trató de acercarse a Jeanne quien, por la indiferencia del protagonista, ya no quería estar cerca de él, ya le molestaban sus arrugas, sus gestos y su comportamiento.

En un arrebato por salvar la relación Paul, lleva a su amada a un restaurante y comienza a beber con desenfreno. Esa noche había un concurso de baile y el tango era el tipo de danza a evaluar. Con actitud contraria a Paul, Jeanne no quiere continuar con su amante y huye de él por las calles, seguida por un insistente y encolerizado hombre que se aferra a una ilusión sin sentido.

Atemorizada la protagonista logra entrar a su residencia para refugiarse pero, no puede detener en la puerta a Paul, quien por la fuerza entra al departamento. Es ahí donde Jeanne, toma una pistola de su padre y le dispara al hombre que una vez le llenó su vacío existencial.

En las últimas líneas la protagonista declara a la policía que no conoce al hombre y que entró con la intensión de abusar de ella y que en defensa propia le disparó. El último Tango en París fue bailado por unos protagonistas perseguidos por la tragedia.

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